La junta de expansión permite que el puente se mueva por temperatura, carga y contracción del concreto sin que se agriete la losa ni entre agua a los apoyos. Elegir mal la junta se paga caro: filtraciones, golpeteo al paso de los vehículos y cambios antes de tiempo.
El dato más importante es el rango de movimiento (apertura y cierre) que indica el proyecto estructural. Depende del largo del tramo, del tipo de estructura y de la variación de temperatura de la zona. La junta debe trabajar dentro de su rango sin quedar estirada al máximo ni aplastada por completo.
Necesitamos el ancho de la abertura a la temperatura de instalación, la profundidad disponible y el largo total por junta. Si es un cambio de junta, una foto de la junta existente con una cinta métrica ayuda mucho.
En puentes y losas expuestas a la lluvia la junta debe impedir que el agua y la basura lleguen a los apoyos y a las vigas. Los perfiles de neopreno resisten la intemperie, el ozono y el sol mejor que otros hules.
Surtimos juntas N-65, MEX T-50 y tipo panal por metro lineal y en el largo que necesites. Si no sabes cuál te conviene, mándanos el plano o la foto y te decimos qué modelo corresponde.